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A pie de calle, así trabajan los informadores de la Fundación Pasqual Maragall


Para luchar contra el Alzheimer tenemos que hacerlo juntos. En la Fundación Pasqual Maragall queremos cambiar la historia de esta enfermedad. Porque en ningún lugar está escrito que el Alzheimer sea invencible. Para ello necesitamos el apoyo de todos.

Los más de 2.700 voluntarios que participan en el Estudio Alfa para la prevención del Alzheimer, dedican su tiempo y energía para conseguir nuestro propósito común: derrotar la enfermedad y empezar a construir un futuro sin Alzheimer.

El esfuerzo de todos ellos se suma a las aportaciones económicas de organizaciones y particulares. Más de 16.000 socios nos acompañan también en nuestro propósito.

También contamos con todas las personas que trabajan en la Fundación. Ente ellos, los informadores, que son una pieza muy importante. Trabajan a pie de calle para sumar nuevos socios a la Fundación. Cada día informan a decenas de ciudadanos sobre la enfermedad y explican la investigación que llevamos a cabo para combatirla.

Muchos de ellos, además, lo hacen motivados por una razón de corazón: en algún momento les ha tocado vivir la enfermedad de cerca. 


María y Xavi, informadores a pie de calle

María trabaja como informadora en la calle, explicando a los ciudadanos qué es el Alzheimer y ofreciendo información sobre los proyectos y actividades que desarrollamos en la Fundación Pasqual Maragall y en nuestro centro de investigación.

“He vivido de cerca la enfermedad. He tenido dos casos en casa y sé lo que se sufre. Por eso creo que hay que darle la importancia que tiene. Hay mucha gente que todavía no lo sabe”.

Xavi cuenta una historia parecida. Él también ha vivido el Alzheimer de muy cerca. “Esta enfermedad es muy dura” afirma, y añade que le motiva trabajar como informador “porque me gustaría que se pudiera avanzar en investigación y en un futuro, poder prevenir la enfermedad”.

El mundo está lleno de gente buena

Xavi lo tiene claro: “Hay más gente positiva que negativa. Son muy pocas las personas que creen que la enfermedad no se va a curar”. María cuenta que muchas veces se encuentran con personas que padecen la enfermedad, a veces acompañadas de sus familiares. “Y son ellos mismos los que nos dicen que realmente quieren unirse a nuestra familia”.

“Hay gente agradable, positiva y esto nos motiva mucho”, cuenta Xavi. Y añade, “Esta es una de las satisfacciones más grandes que nos da este trabajo. El mundo está lleno de gente buena”.  

 

Categorías: Investigación

27.12.2017


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