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Investigadoras trabajando en el estudio de los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer

¿Qué son los biomarcadores en la enfermedad de Alzheimer?


La investigación en el estudio de los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer está progresando mucho estos últimos años.

La mayoría del conocimiento que tenemos sobre las alteraciones cerebrales que se producen en la enfermedad de Alzheimer se ha obtenido, principalmente, mediante el estudio post-mortem de cerebros de personas afectadas. Recientemente, el conocimiento que aporta el estudio de los biomarcadores resulta clave, además, para diagnosticar esta enfermedad lo más precozmente posible.

Los biomarcadores son indicadores biológicos que pueden medirse y relacionar su presencia e intensidad con el desarrollo de una enfermedad. Antes de que un biomarcador pueda usarse en la práctica clínica habitual, debe ser validado. Para ello, se requieren múltiples y largos estudios con grandes grupos de personas para poder llegar a establecer, de manera fiable, si la presencia del biomarcador está indicando la existencia de una enfermedad.

¿Cuáles son los biomarcadores del Alzheimer?

Hasta hace bien poco, el diagnóstico del Alzheimer se fundamentaba en criterios clínicos y se consideraba que la enfermedad se iniciaba cuando aparecían los síntomas. En la actualidad, el diagnóstico médico de la enfermedad aún sigue siendo clínico, es decir, basado en la presencia de síntomas. No obstante, gracias a la información obtenida a través del estudio de biomarcadores, ahora sabemos que esta enfermedad tiene una fase previa silenciosa, llamada la fase preclínica. Esto significa que los daños cerebrales comienzan décadas antes de que se manifiesten los primeros síntomas.

La información que nos proporcionan los biomarcadores puede llegar a ser definitiva para la prevención del Alzheimer. El objetivo es frenar o retrasar la evolución hacia la demencia en aquellas personas que todavía no presentan síntomas evidentes, pero en las que su cerebro ya está experimentando cambios. Estos cambios solo pueden detectarse a través del análisis de biomarcadores específicos.

En el caso del Alzheimer, los biomarcadores son:

De carácter fisiopatológico:

  • Los niveles de proteínas beta-amiloide y tau en el líquido cefalorraquídeo, que se analizan a partir del líquido extraído mediante una punción lumbar.
  • La detección de la acumulación de esas proteínas en el cerebro mediante tomografía por emisión de positrones (PET).

De carácter topográfico:

  • Estudios de imagen estructural, funcional o molecular del cerebro y sus regiones a través de tecnologías de resonancia magnética y de tomografía por emisión de positrones (PET) con un trazador de glucosa.

Actualmente, los investigadores buscan nuevos biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer, a la vez que estudian si los cambios en los niveles de proteína beta-amiloide y tau pueden detectarse mediante técnicas más sencillas, como análisis de sangre o de orina.

¿Qué indican los biomarcadores?

Aún queda mucho por estudiar en lo que respecta a los biomarcadores. Sabemos que se empiezan a alterar mucho antes de la aparición de los síntomas, pero no todas las personas que presentan alguna alteración en los biomarcadores descritos hasta hoy, terminan desarrollando la enfermedad. Así, un 20% de la población de 60 años y un 30% de la de 80 años tendrían amiloidosis cerebral (acumulación de la proteína beta-amiloide en el cerebro, típicamente presente en las personas con Alzheimer), pero una buena parte de ellas no llegaría a desarrollar síntomas de demencia. Todavía no conocemos las razones de ello. La investigación sigue buscando respuestas.

 

Categorías: Alzheimer

06.02.2018


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