<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=2249870711930848&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HAZ UN DONATIVO
Hablemos del Alzheimer
El blog de la Fundación Pasqual Maragall
crea-mobile
iStock-542933588

El tratamiento no farmacológico en la enfermedad de Alzheimer


Aunque en la actualidad no existe cura para la enfermedad de Alzheimer, no significa que no exista tratamiento. A pesar de que no hay ningún tratamiento que modifique el curso progresivo de la enfermedad, sí que disponemos de alternativas para paliar sus síntomas y procurar un mejor bienestar y calidad de vida, tanto para las personas que sufren la enfermedad, como para sus cuidadores. Hay tratamientos que son de tipo farmacológico y otros que son de tipo no farmacológico, ambos útiles y complementarios.

El abordaje no farmacológico de las demencias se refiere a distintos tipos de intervenciones llevadas a cabo por profesionales, que se practican desde hace mucho años. A diferencia de los tratamientos farmacológicos, la eficacia de las intervenciones no farmacológicas resulta difícil de demostrar. Este hecho se debe por un lado, a una menor inversión y financiación en este tipo de terapias y, por el otro, a una mayor dificultad para mostrar sus efectos, de forma objetiva e inequívoca. No obstante, que no exista suficiente evidencia científica no significa que no funcionen o no puedan ser recomendados.

Las terapias no farmacológicas están conducidas por profesionales de distintas disciplinas (psicólogos, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas…), en muchas ocasiones trabajando en equipo y, generalmente, en centros especializados.

Hay muchas actividades y terapias que se proponen abordar, al margen de la farmacología y como complemento a esta, el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. Se trata de técnicas como la psicoestimulación, la estimulación cognitiva, la reminiscencia, la musicoterapia y arteterapia, la orientación en la realidad, la estimulación sensorial, la terapia con animales, el ejercicio físico o la psicomotricidad, entre otras

Descarga gratis la guía "Claves sobre la enfermedad de Alzheimer"

¿Qué tratamientos no farmacológicos para el Alzheimer pueden resultar beneficiosos?

Es necesario tener muy claro que ninguna de estas intervenciones evitará el avance de la enfermedad de Alzheimer, ni mejorará las capacidades cognitivas de la persona afectada, aunque sí pueden contribuir a ralentizar el deterioro cognitivo y funcional en su vida cotidiana. Son tratamientos que favorecen la calidad de vida, pueden ayudar a controlar las posibles alteraciones conductuales que pueda presentar la persona enferma y, de forma secundaria, reducir la ansiedad del cuidador.

El tratamiento no farmacológico de la enfermedad de Alzheimer tampoco es un sustituto de la medicación que prescribe el médico, se trata de un complemento para el tratamiento general de la persona enferma. Algunas de estas intervenciones no farmacológicas se encaminan a las personas afectadas y otras a sus cuidadores.

Entre las terapias dirigidas a personas afectadas, podemos destacar algunas beneficiosas como:

  • Las técnicas de estimulación cognitiva, como las de reminiscencia o de orientación en la realidad.
  • Las técnicas de mantenimiento de la funcionalidad, como el entrenamiento en actividades de la vida diaria o la psicomotricidad.
  • Las técnicas orientadas a controlar o disminuir la incidencia de problemas conductuales, como la musicoterapia, las terapias de estimulación sensorial o las terapias con animales.

Las intervenciones dirigidas a los cuidadores son todas aquellas que están orientadas a adquirir información sobre la enfermedad, sus síntomas, consecuencias y evolución esperable, para tomar conciencia de la importancia de la enfermedad y así poder afrontarla mejor y aceptarla.

Es fundamental también que los cuidadores tomen conciencia de cuidarse a sí mismos y pedir ayuda. Aprender estrategias de gestión de situaciones complejas del día a día, así como de técnicas de relajación será muy útil para el control de la ansiedad y la prevención de sus consecuencias.

Algunas de las intervenciones específicamente pensadas para los cuidadores son los talleres psicoeducativos, los grupos de ayuda mutua o los grupos terapéuticos, como los que ofrece la Fundació Pasqual Maragall.

El Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias (CRE Alzheimer) dispone de diferentes guías y programas sobre este tipo de tratamientos.

Está demostrada la efectividad de las terapias no farmacológicas?

A pesar de que cada vez se reconoce más la importancia de este tipo de terapias, todavía es necesario que se realicen estudios rigurosos que permitan extraer evidencias científicas sólidas. Aunque no se haya demostrado todavía de forma irrefutable la eficacia de un tratamiento no farmacológico para el Alzheimer, no significa que no la pueda tener, sino que se continúa investigando sobre la objetividad de sus beneficios.

A pesar de encontrarnos frente a un terreno que todavía requiere de mucha investigación, algunos estudios recientes apuntan que algunas terapias no farmacológicas pueden ser muy útiles en el estado de ánimo y el bienestar de enfermos y cuidadores. Además, contribuyen a mejorar la calidad de vida y el estado de salud general de las personas enfermas y sus cuidadores, un hecho que favorece la vida de las personas afectadas en sus domicilios y la disminución de la prescripción de algunos fármacos, tanto para unos como para otros.

Por su naturaleza, la posibilidad de que este tipo de intervenciones tengan efectos perjudiciales es muy baja. Uno de los riesgos o, de hecho, una mala práctica, es aplicar intervenciones sin tener en cuenta la persona con Alzheimer como PERSONA (en mayúsculas) y olvidar el respeto y dignidad que merece en todo momento, considerando sus gustos, preferencias y su historia de vida, sin obligarla a nada y evitando infantilizar a la persona enferma o dejarla de lado.

 

Categorías: Alzheimer

03.05.2019

Nueva llamada a la acción

Posts relacionados