21 de septiembre: una fecha para la concienciación global
El Día Mundial del Alzheimer fue establecido en 1994 por Alzheimer’s Disease International (ADI), coincidiendo con el décimo aniversario de esta federación internacional. Desde entonces, cada 21 de septiembre se organizan en todo el mundo actividades para visibilizar la enfermedad de Alzheimer y sensibilizar a la ciudadanía sobre su impacto.
Campañas audiovisuales, actos deportivos y culturales, jornadas divulgativas, iniciativas solidarias y actividades de recaudación de fondos movilizan a miles de personas y entidades. Aunque el foco puede variar —investigación, prevención, diagnóstico, cuidados, derechos o lucha contra el estigma—, todas estas acciones comparten un propósito: comprender mejor el Alzheimer y contribuir a una sociedad más informada, inclusiva y comprometida.
En 2012, ADI amplió la conmemoración a todo el mes de septiembre e instauró el Mes Mundial del Alzheimer (World Alzheimer’s Month). Esta iniciativa permite dar mayor continuidad a los mensajes y recordar que los retos relacionados con el Alzheimer y otras demencias no se limitan a una única jornada.
El Alzheimer y la demencia: un reto mundial
Según los cálculos más recientes de la Organización Mundial de la Salud, en 2021 unos 57 millones de personas vivían con demencia en el mundo y cada año se producían cerca de 10 millones de nuevos casos. La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia y se estima que representa entre el 60 y el 70 % de los casos. Se prevé, además, que el número de personas afectadas continúe aumentando considerablemente durante las próximas décadas. La demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, sino un síndrome clínico que puede estar causado por distintas enfermedades y alteraciones cerebrales. Su frecuencia aumenta con la edad, pero también puede presentarse antes de los 65 años.
El Alzheimer es una enfermedad compleja y multifactorial. En su desarrollo intervienen mecanismos biológicos relacionados con la acumulación de determinadas proteínas en el cerebro, junto con factores genéticos, ambientales y vinculados a la salud y al estilo de vida. Aunque no todos los factores de riesgo pueden modificarse, la evidencia indica que actuar sobre algunos de ellos puede contribuir a reducir el riesgo de desarrollar demencia o retrasar su aparición.
También se han producido avances relevantes en el ámbito terapéutico. Lecanemab y donanemab son los primeros tratamientos autorizados en la Unión Europea dirigidos a modificar uno de los procesos biológicos de la enfermedad, concretamente la acumulación de beta-amiloide. Están indicados únicamente para determinados perfiles de personas con enfermedad de Alzheimer en fases iniciales y requieren una selección y un seguimiento clínico muy rigurosos.
Estos avances no significan que se haya encontrado una cura ni que los fármacos sean adecuados para todas las personas. Además, aunque ambos medicamentos han sido autorizados en Europa, en septiembre de 2026 no están incluidos en la financiación pública del Sistema Nacional de Salud español. Esta situación recuerda la distancia que puede existir entre la autorización regulatoria de un tratamiento y su incorporación efectiva a la práctica asistencial.
En España se estima que cerca de un millón de personas viven con demencia. Más allá de su prevalencia, el Alzheimer tiene un profundo impacto personal, familiar, sanitario, social y económico. En más del 80 % de los casos, los cuidados recaen principalmente en la familia. La dedicación que requieren puede afectar a la salud física, psicológica y social de las personas cuidadoras, que todavía no reciben todo el reconocimiento y apoyo necesarios.
Por todo ello, el Día Mundial del Alzheimer es una oportunidad para sensibilizar, pero también para reivindicar respuestas sostenidas: más investigación, un diagnóstico accesible y de calidad, atención centrada en la persona, apoyo a las familias y políticas públicas capaces de responder a la magnitud del reto.
Día Mundial del Alzheimer 2026: «Cuanto antes lo sepas, más puedes hacer»
La campaña del Mes Mundial del Alzheimer de 2026, promovida por ADI, se desarrolla bajo el lema: «Cuanto antes lo sepas, más puedes hacer. El diagnóstico de la demencia importa».
La campaña pone el foco en la importancia de recibir un diagnóstico temprano y adecuado. Aunque la demencia afecta a millones de personas, muchos casos continúan sin diagnosticarse o se identifican cuando la enfermedad ya ha avanzado. Entre las razones que pueden retrasar la consulta se encuentran el desconocimiento de las señales de alerta, la tendencia a atribuir los cambios cognitivos a la edad, el miedo al diagnóstico, el estigma o las dificultades para acceder a una evaluación especializada.
Detectar la enfermedad en una fase temprana puede abrir el acceso a distintas opciones de tratamiento, atención y apoyo, tanto farmacológicas como no farmacológicas. También permite comprender mejor qué está sucediendo, adoptar decisiones sobre la base de una mejor información y favorecer que la propia persona participe en la planificación de su presente y de su futuro.
Entre otras posibilidades, un diagnóstico temprano puede facilitar:
- recibir información y orientación adaptadas a cada situación;
- valorar las opciones terapéuticas disponibles;
- acceder a intervenciones cognitivas, funcionales y psicosociales;
- anticipar necesidades de apoyo y cuidados;
- organizar cuestiones personales, familiares, laborales, económicas o legales;
- participar en investigaciones o ensayos clínicos cuando resulte adecuado;
- acceder a recursos comunitarios y asociaciones de apoyo;
- reducir la incertidumbre que puede acompañar a los cambios cognitivos sin explicación
No obstante, el diagnóstico temprano solo resulta verdaderamente útil si va acompañado de una atención posterior accesible, comprensible y continuada.
Comunicar un diagnóstico sin ofrecer orientación, seguimiento o recursos suficientes puede aumentar la sensación de vulnerabilidad. Por ello, la campaña de 2026 también interpela a los sistemas sanitarios y sociales: no basta con identificar antes la enfermedad; es preciso garantizar el acompañamiento después del diagnóstico.
Diagnóstico temprano no significa diagnosticar Alzheimer ante cualquier olvido
Conviene diferenciar el diagnóstico temprano de la realización indiscriminada de pruebas en personas sin síntomas. Tener algún olvido ocasional no implica tener Alzheimer. La memoria puede verse afectada por múltiples factores, como el estrés, la ansiedad, la falta de sueño, determinados medicamentos o algunos problemas de salud.
Cuando los cambios en la memoria, el lenguaje, la orientación, el razonamiento o la conducta son persistentes y empiezan a interferir en la vida cotidiana, es recomendable solicitar una valoración profesional. El proceso diagnóstico no se basa en una única prueba: requiere recoger la historia clínica, conocer la evolución de los cambios, realizar una exploración cognitiva y funcional y, cuando está indicado, recurrir a análisis, pruebas de neuroimagen o biomarcadores.
Asimismo, hablar de diagnóstico temprano no equivale necesariamente a buscar la enfermedad en personas asintomáticas. La detección de cambios biológicos antes de que aparezcan síntomas se desarrolla principalmente en contextos de investigación y plantea consideraciones clínicas, éticas y sociales específicas.
Del diagnóstico a la investigación
El World Alzheimer Report 2026, cuya presentación está prevista para el 21 de septiembre, está dedicado a los ensayos clínicos sobre demencia. El informe abordará el papel que estos estudios desempeñan en el desarrollo de nuevos métodos diagnósticos, tratamientos y modelos de atención.
Los avances científicos solo son posibles gracias a la participación de personas voluntarias en investigaciones desarrolladas con garantías éticas y metodológicas. La participación en un ensayo clínico no significa recibir necesariamente un tratamiento eficaz ni obtener un beneficio individual, pero implica contribuir a generar conocimiento que pueda resultar útil para las personas afectadas en el presente y en el futuro.
El vínculo que establece ADI entre diagnóstico e investigación adquiere especial relevancia en el momento actual. Identificar adecuadamente las fases iniciales de la enfermedad puede favorecer el acceso a determinados estudios, pero también exige información clara, expectativas realistas y una participación plenamente informada.
Del Día al Mes Mundial del Alzheimer: mensajes y acciones para reclamar más compromiso
El Día Mundial del Alzheimer y el conjunto del mes de septiembre constituyen un marco privilegiado para recordar la necesidad de afrontar el Alzheimer desde distintas dimensiones.
Es necesario seguir avanzando en la comprensión de sus causas y mecanismos, desarrollar tratamientos más eficaces y garantizar que los progresos científicos lleguen de manera equitativa a quienes puedan beneficiarse de ellos. Pero también es imprescindible mejorar la atención sanitaria y social, reconocer los derechos y la voz de las personas diagnosticadas y proporcionar más apoyo a las familias y personas cuidadoras.
La sensibilización pública contribuye, además, a combatir mitos y falsas creencias. La demencia no es una consecuencia normal de cumplir años; recibir un diagnóstico no anula la identidad ni la capacidad de decisión de una persona; y hablar abiertamente de la enfermedad no aumenta el miedo, sino que puede favorecer la comprensión y la búsqueda de ayuda.
Cualquier persona puede contribuir a este propósito: compartiendo información procedente de fuentes fiables, evitando expresiones estigmatizantes, escuchando a las personas afectadas, participando en actividades de sensibilización o apoyando la investigación. El 21 de septiembre ayuda a concentrar la atención, pero el compromiso frente al Alzheimer es necesario durante todo el año.
Día Mundial del Alzheimer: ‘Una nueva dimensión del Alzheimer’:
La Fundación Pasqual Maragall lanza una pieza audiovisual con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de seguir impulsando la investigación científica y garantizar que este progreso se traduzca en una mejora real de la calidad de vida de las personas afectadas, sus familias y el conjunto de la sociedad.
Campañas de años anteriores
Preguntas frecuentes
La información de este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional. Ante cambios cognitivos persistentes que interfieran en la vida diaria, conviene solicitar una valoración profesional. El diagnóstico del Alzheimer requiere una evaluación clínica especializada.
Referencias y enlaces de interés
- World Health Organization. (2025). Demencia.
- Ministerio de Sanidad. (2026). Información sobre la situación de financiación de lecanemab (Leqembi). BIFIMED
- Ministerio de Sanidad. (2026). Información sobre la situación de financiación de donanemab (Kisunla). BIFIMED.
- Fundación Pasqual Maragall. (2025). Cuidando en Alzheimer: el valor social de los cuidados.
- Alzheimer’s Disease International. (2026). Launching the World Alzheimer Report 2026: A new era in dementia clinical trials.
- Alzheimer’s Disease International. (2024). World Alzheimer Report 2024: Global changes in attitudes to dementia.
- Fundación Pasqual Maragall. (2025). Estudio sobre la percepción social del Alzheimer en España.
- Alzheimer’s Disease International. (2026). World Alzheimer’s Month 2026 campaign toolkit.



