La escala GDS y la gradación de las fases de la enfermedad de Alzheimer
La escala GDS (Global Deterioration Scale) divide la evolución de la enfermedad de Alzheimer en 7 fases diferenciadas. Esta gradación permite orientar el seguimiento de la enfermedad, aunque los límites entre etapas no están claramente definidos debido al curso continuo y progresivo del Alzheimer.
Es fundamental apuntar que estamos ante un cambio de paradigma, es decir, de la forma de entender el Alzheimer. Hoy en día se concibe como un continuum biológico-clínico en el que, antes de la aparición de los síntomas, existe una fase preclínica, que se inicia años antes y en la que se producen cambios patológicos cerebrales de forma silenciosa y que ha abierto una ventana de oportunidad para la detección y el tratamiento tempranos.
Aunque no hay dos personas con Alzheimer iguales, la evolución típica de la enfermedad se suele dividir en sucesivas fases en función de los síntomas cognitivos, funcionales y conductuales y, para ello, la escala GDS es particularmente útil.
Apuntes clave del artículo
En este artículo damos información esencial sobre las fases de la enfermedad de Alzheimer según la escala GDS. Los puntos clave que se abordan son los siguientes:
- Qué es la escala GDS y por qué se utiliza para graduar la evolución de la enfermedad de Alzheimer en 7 etapas diferenciadas.
- Qué síntomas, nivel de dependencia y necesidades de cuidado caracterizan cada una de las fases, desde las más leves hasta las más avanzadas.
- Cómo cambia el papel de las personas cuidadoras a lo largo de la progresión y qué pautas pueden ayudar en cada etapa.
- Cuándo es el momento adecuado para planificar el futuro y qué herramientas existen para garantizar la voluntad de la persona con Alzheimer.
¿Qué es la escala GDS y cómo gradúa las fases del Alzheimer?
La escala GDS, empleada habitualmente en el entorno profesional especializado, contempla la evolución de la cognición y la función cotidiana desde la normalidad de cualquier adulto hasta las últimas consecuencias de la enfermedad de Alzheimer, considerando siete etapas. Dado el curso continuo y lentamente progresivo de la enfermedad, los límites de cada etapa no están claramente definidos, pero permiten una graduación orientativa para su seguimiento.Hay que tener en cuenta que la escala GDS está basada en la teoría de la retrogénesis, según la cual, una persona con Alzheimer va perdiendo las capacidades cognitivas y funcionales en orden inverso a cómo se adquieren , de forma natural, con el desarrollo y la maduración cerebral. No obstante, conviene recordar que la persona con Alzheimer sigue siendo adulta en todo momento, y que su dignidad debe respetarse como tal, evitando tratarla como a un niño.
Tabla comparativa de las 7 fases del Alzheimer según la escala GDS
| Fase | Nombre | Síntomas principales | Nivel de dependencia |
| GDS 1 | Normalidad cognitiva | Sin deterioro cognitivo. | Independiente |
| GDS 2 | Deterioro muy leve | Olvidos leves propios de la edad, no percibidos por el entorno ni el médico. | Independiente |
| GDS 3 | Deterioro cognitivo leve | Desorientación en lugares no familiares, dificultad para recordar nombres, pérdida de objetos, problemas para retener lectura. | Autonomía parcial |
| GDS 4 | Deterioro moderado (demencia leve) | Dificultad para tareas complejas (planificar viajes, gestionar economía), confusión con el dinero, problemas para recordar hechos recientes. | Necesita ayuda para tareas complejas |
| GDS 5 | Deterioro moderadamente grave (demencia moderada) | Necesita ayuda para actividades cotidianas (elegir ropa, preparar comida), dificultades de orientación temporal y espacial. | Dependiente para actividades cotidianas |
| GDS 6 | Deterioro grave (demencia moderadamente grave) | Necesita ayuda para la higiene personal, problemas de control de esfínteres, desorientación grave, cambios en la personalidad y la conducta (apatía, agresividad, delirios). | Muy dependiente |
| GDS 7 | Deterioro muy grave (fase grave) | Pérdida progresiva de la capacidad de hablar / comunicarse, pérdida de la capacidad de comer / caminar / mantenerse erguido. | Dependencia total |
Ritmo de progresión de la enfermedad de Alzheimer
El ritmo de progresión del Alzheimer varía ampliamente de una persona a otra. En promedio, las personas con la enfermedad viven entre 3 y 11 años tras el diagnóstico, aunque algunas superan los 20 años. El momento del diagnóstico dentro de la evolución de la enfermedad puede influir en la expectativa de vida. Factores como la hipertensión arterial u otros factores de riesgo vascular no tratados se asocian a una progresión más rápida.
De la normalidad a los primeros indicios de deterioro cognitivo (GDS 1, 2 y 3)
El GDS 1 define la normalidad cognitiva de cualquier persona adulta que ha adquirido adecuadamente todas las capacidades cognitivas esperables.
En la etapa GDS 2 se engloban todas aquellas personas que presentan sutiles dificultades de memoria, propias del envejecimiento cognitivo y que no se consideran relevantes ni significativas de ninguna patología.
Es en el grado GDS 3, correspondiente a deterioro cognitivo leve, cuando se manifiestan las primeras dificultades claras u objetivables. Esta fase representa un punto intermedio entre la normalidad cognitiva y los primeros síntomas de demencia. Es un momento clave para estudiar sus posibles causas e indagar si se debe a alguna que, con la adecuada atención y tratamiento, pueda ser reversible.
Puede que la persona se desoriente en entornos no familiares, que pierda objetos, que aparezcan dificultades para organizarse o que le cueste con frecuencia evocar palabras comunes o nombres de personas, así como que le resulte más complicada la gestión de asuntos financieros. También puede tener problemas para retener lo que ha leído o recordar a personas que ha conocido recientemente. Estos déficits deben ser objetivados mediante una evaluación neuropsicológica con test de memoria y de otras capacidades cognitivas.
Sea que el diagnóstico se reciba en una fase inicial de Alzheimer o un poco posterior, es importante tomar en consideración estas recomendaciones:
- Aceptar el diagnóstico. Es aconsejable informarse sobre la enfermedad, su evolución y sus síntomas, ya que ello ayudará a comprenderla mejor y hará más fácil la gestión de determinadas situaciones.
- Planificar el futuro. Cuando la persona afectada aún conserva suficiente capacidad de decisión, conviene pensar en planificar el futuro y comunicar formalmente su voluntad sobre temas personalmente importantes. Existen diferentes herramientas legales que garantizan el cumplimiento de la propia voluntad.
- Informarse sobre los recursos sociales para personas afectadas y familiares.
- Apoyar y acompañar. El papel del entorno más cercano debería ser, en esta primera etapa, fundamentalmente de apoyo y acompañamiento.
Aunque el diagnóstico supone un cambio importante, resulta útil centrarse en vivir el presente, cuidar las relaciones personales y buscar tiempo de calidad para disfrutar juntos, pensando en que hay muchas actividades que la persona afectada puede realizar.
El diagnóstico de demencia en fase leve (GDS 4)
La fase GDS 4 se asocia a un nivel de deterioro cognitivo moderado y determina el diagnóstico de demencia. En esta fase aumentan las dificultades para llevar a cabo las tareas más complejas debido, fundamentalmente, a problemas organizativos y de concentración. Puede que tenga dificultades para planificar un viaje u organizar una celebración, o gestionar la economía personal. Es característico de esta etapa confundirse con el manejo del dinero.
También es habitual que presente acusadas dificultades para recordar cosas que han ocurrido recientemente o confundir detalles de su propia historia personal. Los problemas de orientación habrán aumentado, pero aún no serán muy importantes en lugares conocidos, reconociendo sin dificultad a las personas de su entorno habitual.
Síntomas característicos de la fase GDS 4
- Dificultad para planificar viajes o celebraciones.
- Problemas para gestionar la economía personal.
- Confusión con el manejo del dinero.
- Dificultad para recordar hechos recientes.
- Posible desorientación en entornos no familiares.
Nivel de dependencia en la fase GDS 4
En esta fase la persona necesita supervisión en tareas complejas pero mantiene autonomía en las actividades básicas del día a día.
Cuidados y consejos para personas cuidadoras en la fase GDS 4
Proponemos algunas pautas que pueden ser útiles:
- Supervisar la gestión económica sin retirar la autonomía.
- Establecer rutinas diarias claras y predecibles.
- Fomentar actividades que la persona todavía puede realizar.
- Mantener una comunicación sencilla y directa.
Es importante, no solo en esta fase, sino siempre que sea posible, fomentar la autonomía de la persona con Alzheimer, estableciendo rutinas, supervisando, pero evitando resolver las cosas por ella.
Las fases «moderada» y «moderadamente grave», necesidad constante de ayuda (GDS 5 y 6)
En la fase GDS 5, la persona afectada ya empieza a necesitar asistencia para realizar actividades cotidianas. Por ejemplo, para elegir adecuadamente la ropa o para preparar la comida. Se suelen observar dificultades para recordar datos simples y habituales, como su número de teléfono o dirección.
Las dificultades de orientación ya son muy evidentes, tanto en el tiempo (el día, la hora), como para saber en todo momento el lugar en el que se encuentra. En general, conoce los nombres de sus allegados y los identifica correctamente.
Síntomas característicos de la fase GDS 5
- No recuerda datos personales relevantes como la dirección o el teléfono.
- Desorientación temporal frecuente.
- Dificultad para elegir ropa adecuada.
- Necesita ayuda para tareas instrumentales del día a día, como el manejo de electrodomésticos u otros dispositivos.
Nivel de dependencia en la fase GDS 5
La persona necesita ayuda para actividades cotidianas como escoger la ropa o cocinar, pero aún es autónoma para actividades como la higiene básica, vestirse o comer.
Cuidados y consejos para personas cuidadoras en la fase GDS 5
- Ayudar con la elección de ropa y la higiene sin retirar toda la autonomía, dándole opciones entre las que escoger.
- Simplificar el entorno para reducir la confusión.
- Mantener la rutina como ancla temporal y de fomento de la autonomía.
En la fase GDS 6 el deterioro cognitivo se agrava y, con él, la alteración funcional reflejada en las actividades cotidianas. Con la progresión de esta fase, la persona necesitará ayuda para vestirse, mantener la higiene personal, ducharse y usar el WC. Es en esta fase en la que aparecen problemas de control de esfínteres, primero urinarios y, luego, intestinales.
En este punto es habitual que pueda olvidar el nombre de personas cercanas, aunque suele distinguir entre personas familiares y desconocidas. En esta fase también son manifiestos los cambios en la personalidad y de conducta, que pueden reflejarse en apatía, obsesiones, agitación, ansiedad, irritabilidad o episodios de agresividad, incluso delirios o alucinaciones. Las alteraciones conductuales son muy variables de un caso a otro.
Síntomas característicos de la fase GDS 6
- No reconoce a familiares cercanos.
- Incontinencia urinaria y, posteriormente, fecal.
- Agitación, alucinaciones o conductas repetitivas.
- Necesidad de supervisión constante.
Nivel de dependencia en la fase GDS 6
La dependencia es claramente creciente en esta fase. La persona necesita ayuda para las actividades de higiene, vestido y desplazamiento, y requiere supervisión constante.
Cuidados y consejos para personas cuidadoras en la fase GDS 6
- Adaptar el entorno para garantizar la seguridad.
- Gestionar los síntomas conductuales con estrategias no farmacológicas siempre que sea posible.
- Buscar apoyo profesional y grupos terapéuticos o psicoeducativos para personas cuidadoras.
Para gestionar la creciente dependencia, es aconsejable facilitar el día a día: adaptar el entorno en casa, con pocos objetos pero significativos y emocionales. Simplificar lo que se pueda. Es posible que, en esta fase, las personas cuidadoras se sientan abrumadas. Es importante informarse sobre recursos de apoyo a quien cuida y pedir ayuda para organizar el cuidado, de tal manera que se tengan algunas horas libres para dedicarse a uno mismo.
Fase grave, la etapa más avanzada (GDS 7)
La fase final, GDS 7, se caracteriza por un deterioro cognitivo y funcional muy grave. Esta es la fase más avanzada y, en ella, la persona con Alzheimer va perdiendo progresivamente la autonomía en funciones básicas como hablar, caminar o mantenerse erguida. Aunque no llegue a comprender las palabras, sí puede reconocer gestos y distintas formas de expresión no verbal. Por tanto, el tono de voz o el contacto físico pueden servir para recuperar la conexión cuando el lenguaje ya no resulta útil para comunicarse.
Síntomas característicos de la fase GDS 7
- Pérdida progresiva del lenguaje hasta la ausencia total de habla.
- Pérdida de la movilidad y del control postural.
- Dificultades para la deglución.
- Dependencia total para todas las actividades.
Nivel de dependencia en la fase GDS 7
La dependencia es total. La persona no puede realizar ninguna actividad de forma autónoma y requiere atención especializada continuada. En esta fase son fundamentales los cuidados paliativos.
Cuidados y consejos para personas cuidadoras en la fase GDS 7
- Priorizar el confort y la dignidad de la persona.
- Atención especializada en nutrición y prevención de úlceras.
- Recibir apoyo emocional y psicológico.
Entender las fases del Alzheimer sin perder de vista la variabilidad individual
La escala GDS ofrece un marco útil para comprender la evolución clínica del Alzheimer y orientar tanto el seguimiento profesional como la planificación de los cuidados. Aunque cada persona experimenta la enfermedad de manera diferente y los límites entre fases no son estrictos, esta gradación permite anticipar necesidades, adaptar el apoyo y promover la mejor calidad de vida posible en cada etapa. Además, el actual conocimiento del Alzheimer como un continuum biológico-clínico refuerza la importancia de la detección precoz y de la intervención temprana, con el objetivo de preservar la autonomía durante más tiempo y facilitar una atención centrada en la persona y su dignidad.
Preguntas frecuentes
-
¿Cuántas fases tiene la enfermedad de Alzheimer?
La escala GDS se utiliza para la gradación clínica de la enfermedad y contempla 7 fases, desde la normalidad cognitiva hasta el deterioro muy grave. Cada fase se caracteriza por un conjunto de síntomas cognitivos, funcionales y conductuales que permiten orientar el seguimiento de la enfermedad. -
¿Cuánto dura cada fase del Alzheimer?
La duración de cada fase no sigue una pauta fija y son diversos los factores que influyen, desde el estado de salud general, a la estimulación y los cuidados recibidos. El ritmo de progresión de la enfermedad es muy variable de una persona a otra. -
¿Cómo se determina en qué fase está una persona con Alzheimer?
Mediante una evaluación clínica realizada por un equipo especializado, que incluye entrevista, pruebas neuropsicológicas y valoración funcional. La escala GDS es una de las herramientas de referencia para esta graduación. -
¿Se puede pasar de una fase a otra rápidamente?
La evolución del Alzheimer es gradual y continua, habitualmente sin saltos bruscos entre fases. Sin embargo, la velocidad de progresión varía mucho entre personas. Factores como el estado de salud general, la estimulación cognitiva y la calidad de los cuidados pueden influir en el ritmo de avance. -
¿La escala GDS es la única forma de medir las fases del Alzheimer?
No. Existen otras formas más simplificadas de gradación, en tres fases: leve, moderada y grave. También hay otras escalas, como la FAST (Functional Assessment Staging Test), que complementa la GDS con una valoración más detallada de las capacidades funcionales. En la práctica clínica se utilizan varias herramientas de forma combinada para obtener una valoración completa. -
¿En qué fase del Alzheimer se pierde la movilidad?
La pérdida de movilidad se produce progresivamente en la fase GDS 7, la más avanzada. En esta etapa la persona pierde el control postural y la capacidad de caminar de forma autónoma. -
¿Cuándo aparecen los síntomas conductuales?
Los síntomas conductuales más evidentes, como la agitación, las alucinaciones o las alteraciones del sueño, pueden aparecer desde fases moderadas (GDS 5) y son especialmente frecuentes en la fase GDS 6.
Este contenido tiene carácter informativo y divulgativo. No sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento profesional. Ante cualquier duda sobre la evolución del Alzheimer, recomendamos consultar con el neurólogo o médico especialista de referencia.
Los contenidos del Blog cuentan con la dirección técnica de la Dra. Nina Gramunt Fombuena, neuropsicóloga experta en formación y divulgación. Además, en los temas que tratamos, contamos con el asesoramiento del Dr. Oriol Grau Rivera y la participación de otros profesionales de la Fundación Pasqual Maragall, así como investigadores y expertos del Barcelonaβeta Brain Research Center, nuestro centro de investigación.
Nos comprometemos a poner todo nuestro conocimiento al servicio de estos contenidos de manera comprensible, pero siempre manteniendo el máximo rigor. Confiamos en que el Blog Hablemos del Alzheimer sea de gran utilidad y suponga una fuente de información de referencia al servicio de las personas afectadas y sus familias, de las personas cuidadoras y de todas aquellas interesadas en conocer mejor el Alzheimer y cuestiones relacionadas con esta enfermedad.
28 de mayo de 2026
24 de octubre de 2022
Referencias y enlaces de interés
- Reisberg, B., Ferris, S. H., de Leon, M. J., & Crook, T. (1982). The Global Deterioration Scale for assessment of primary degenerative dementia. American Journal of Psychiatry, 139(9), 1136–1139. https://psychiatryonline.org/doi/10.1176/ajp.139.9.1136
- Alzheimer’s Association. El Alzheimer y la demencia. Etapas.
- Organización Mundial de la Salud. Demencia.
- Mayo Clinic. Etapas de la enfermedad de Alzheimer: cómo avanza la enfermedad.
Dra. Nina Gramunt Fombuena
Dirección técnica y editorial del blog
Psicóloga General Sanitaria y Experta en Neuropsicología Clínica, con una trayectoria de más de 25 años, su principal foco desde la asistencia clínica, la investigación y la docencia siempre ha sido el envejecimiento cognitivo y la demencia y, particularmente, la enfermedad de Alzheimer.
Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña (COPC). Nº de colegiada: 9747.
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